Nadie parece darse cuenta
Que estos matones no lastiman
Que las heridas no duelen ni cicatrizan
Y que a esta culpa nadie la debería llevar.
Y decime: ¿tengo cara de mentiroso
Cuando te digo que las palabras
De todo el mundo son dichas
Con tu voz?
Y tu voz me va llenando
De agujeros la cabeza.
Toda la cabeza.
Tengo las plantas de los pies
Raspadas por el piso;
También el mostruo de corazón
Que merezco y la sensación que
Las cosas se escapan de mis dedos.
Y no te estoy mintiendo
Cuando te digo que tu cara
Me persigue como un perro que
Va haciendo pozos en mi cabeza.
En mi cabeza.
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